En España no saben (o no quieren) hacer debates por televisión

caracara
“¡La emoción de la política!”

El pasado jueves se celebraron dos debates sobre un mismo tema, pero con enfoques bien distintos. A las 21:00, desde Bruselas, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) conectó para todos sus miembros (aquí se emitió en el 24 Horas) uno con cinco de las opciones a presidir la Comisión Europea, titulado “Tell Europe”. Y a continuación, a las 22:30, La 1 de TVE retransmitió el cara a cara entre Cañete (PP) y Valenciano (PSOE), nuestros candidatos españoles.

La comparación entre el europeo y el nacional fue insultante, casi como ver una película en 3D y después pasarse al Cinexin. Y también un reflejo de que, en España, la mayor parte de la clase política no quiere que la ciudadanía se involucre en los asuntos que más le afectan. A nivel comunicacional, el “Cara a Cara de TVE” fue tan anticuado que el director de informativos, Julio Somoano, debería pedir disculpas por el planteamiento para llevarlo a cabo. Café Caracoles recoge algunos de los muchos errores que los (pocos) espectadores frente al televisor pudieron aguantar.

Participación contra abstención

Quizá sea este el punto más importante, porque lo siguiente no es una afirmación descabellada: el debate de TVE estaba destinado a aumentar la abstención y reforzar el bipartidismo, en unos comicios donde se vería tocado (que no amenazado) porque al ser una circunscripción única con bajo límite de entrada, es más fácil que las opciones minoritarias obtengan representación. Dado que en las elecciones europeas no vota ni su madre, tanto PP como PSOE se verían beneficiados con una baja participación. ¿Y cómo lo logras? Convirtiendo algo para todos los públicos en una sucesión de reproches.

Por esta misma razón, los temas que se trataron en “Tell Europe” y en el “Cara a Cara TVE” fueron muy diferentes. El de Eurovisión fue un debate entre cinco candidatos a presidir la Comisión Europea, que durante más de una hora trató asuntos relativos a Europa, donde los organismos comunitarios tenían poder de decisión: desde la situación económica hasta la política internacional. Si bien en algunos momentos parecía una simple exposición del programa electoral, todo se hizo bastante ameno. Incluso España fue protagonista en varios de los puntos abordados.

Sin embargo, entre Cañete y Valenciano fue distinto. Para empezar, solo había dos opciones y otros partidos nacionales como IU o UPyD, con previsiones de crecimiento, quedaron relegados. También se priorizaron las políticas nacionales sobre las comunitarias, como si no supieran a qué se estaban presentado. Aunque la gente está aburrida de que PSOE y PP se tiren los trastos a la cabeza, lo que se vio en TVE fue una reedición del Rubalcaba-Rajoy de 2011: gráficos Powerpoint, respuestas precocinadas, descalificaciones y muy poco que ofrecer a la Unión. Daban la sensación de que serían elegidos para cobrar las dietas en Bruselas, al más puro estilo Mayor Oreja, en vez de dar voz propia a los electores de su país.

Y como el resultado de las europeas les resulta irrelevante, eso también quedó reflejado en la comunicación. Mientras los candidatos a la Comisión estaban en sus estrados de pie y mirando al frente, nuestros posibles representantes no daban pie con bola: sentados sobre una mesa, no sabían si prestar atención a cámara o al candidato. Elena Valenciano estaba atacada de los nervios y no tenía ni puta idea de lo que hablaba. Y Cañete andaba algo más relajado, pero no apartaba la vista de sus folios (no sabe leer, por cierto) y se mostró muy condescendiente, hasta tal punto que el viernes soltó esta perla.

Sí. Le faltó decir "a fregar".
Sí. Le faltó decir “a fregar”.

Europa no tiene miedo a tratar la actualidad. TVE, sí

Uno de los múltiples temas tratados en “Tell Europe” fue el auge de movimientos independentistas, con mención especial a Escocia (con referéndum pactado) y Cataluña (sin referéndum y dos partes con visión de túnel). Hubo disparidad de opiniones: Tsipras (EL) no estaba muy por la labor, Juncker (PPE) pidió respeto a las constituciones, Verhofstadt (ALDE) contó que Europa no debería intervenir y Ska Keller (Verdes) fue la única que apoyó una inclusión directa de estados independientes si presidiese la Comisión (cosa que, por cierto, no depende de ella). Un asunto peliagudo, sin duda, pero la UER no lo rehuyó.

Todo lo contrario que en España, donde pesaron más las consignas de partido que la actualidad pura y dura. Como si viviesen en otro planeta, ni Cañete ni Valenciano se atrevieron a incluirlo y, por tanto, no se trató. Y quien dice Cataluña dice también otras cuestiones de política internacional. Quizá sea porque aquí ambos piensan lo mismo, pero habría sido interesante preguntarles sus puntos de vista sobre ello. “¿Apoyaría una Escocia independiente dentro de la Unión Europea?”. “¿Y qué le parece lo que está pasando en Ucrania?”.

Si ni siquiera trataron el auge independentista, que es un tema doméstico, nos podemos imaginar su opinión sobre otros asuntos que afecten al conjunto de Europa. Nula. Personalmente, tengo incluso dudas de que conozcan los estados miembros que ahora forman la Unión.

“Este debate se hace con público”

Acostumbrados como estamos en España a debates pactados hasta límites enfermizos, sorprendió que el de la UER se grabase con un auditorio lleno de gente, tal y como sucede en muchos programas similares en EE.UU. Y su papel no se limitaba al de simple espectador: siempre con un respeto a las opiniones contrarias, el público sí se atrevía a aplaudir aquellas que más les gustaban. Es verdad que podía haber sido más dinámico, pero aún estamos lejos de ver formatos como los que proponían en The Newsroom. Ojalá tengan el valor de proponerlo algún día.

El cara a cara de TVE fue otra historia y se debe a una situación única en el resto de Europa. Cuando se recuperó este formato en 2008, con un debate pactado al milímetro y sin intervenciones del moderador, se vendió como un “gran avance democrático” porque habían pasado quince años desde el último. Y sin embargo, no era más que una conversación entre dos candidatos, sin opciones a que la audiencia pudiese escuchar otras voces. Han pasado seis años desde entonces y nos hemos quedado con un sistema acartonado, donde los candidatos se permiten leer sin que nadie les diga nada.

Mire, Valenciano, yo se usar Powerpoint. ¿Sabría hacerlo usted?
“Mire, Valenciano, yo se usar Powerpoint. ¿Sabría hacerlo usted?”

Si seguimos así a estas alturas, ¿piensan que van a atreverse a meter público dentro? ¡Si el PP boicoteó el “59 segundos” de Mamen Mendizábal cuando se hacía en la Complutense por esa misma razón! Hablamos de un país donde el presidente da una “rueda de prensa” desde un plasma, con un video pregrabado, para dar explicaciones (sin aclarar nada, en el fondo) sobre un asunto de corrupción en el que está salpicado.

Decorados: Estados Unidos contra Telecabarga

Dado que “Tell Europe” es entre candidatos para presidir la Comisión Europea, el decorado no podía ser otro que el Parlamento Europeo de Bruselas. Sobre él se montó un escenario espectacular, con cronómetro visible para medir los tiempos de intervención, y la realización (que contaba con todo el dispositivo de cámaras ya existente) no escatimó en diferentes ángulos para mostrarnos no solo a los candidatos, sino también lo que había a su alrededor. Aprovecharon sus recursos y lograron que la audiencia prestase atención.

Por el contrario, TVE mantuvo la misma línea conservadora de la que hace gala en debates desde 2008: un decorado de colores tristes, con solo tres o cuatro cámaras, y acuerdos previos sobre cualquier nimiedad: desde los trajes de los candidatos hasta los focos de iluminación o la temperatura del estudio. Había poco margen para la sorpresa, todo era predecible desde el primer minuto. Si les hubiesen metido en un garaje, el resultado habría sido el mismo. Eurovisión sacó más partido de un decorado mastodóntico que TVE de su cuchitril.

Dan ganas de echarse a llorar.
Dan ganas de echarse a llorar.

Las audiencias no funcionaron demasiado bien: el 24 Horas obtuvo un triste 0,6% de share (89.000 espectadores), mientras que La 1 logró un 9,5% (1.836.000) que la relegó a la cuarta opción del prime time. ¿Pero hay alguna diferencia? Sí, sí que la hay. Mientras el de la Comisión apenas tuvo promoción en los medios de TVE, relegado a un canal informativo que a duras penas supera el punto porcentual, del cara a cara entre españoles se venía hablando desde la semana pasada. Y aun así a muy pocos les interesó lo que tenían que decir, en parte porque ya se sabía que responderían lo de siempre. La cosa habría sido distinta si la señal de Eurovisión se hubiese pasado por La 2, pero pensaron que era más interesante emitir la serie de curas de Terence Hill.

Interacción con el espectador

“Tell Europe” contó con dos presentadores: una periodista encargada de hacer las preguntas y otro responsable de dar datos de interactuación en las redes sociales (principalmente Twitter), ambos respaldados por un equipo de redactores y analistas. Desde los temas más hablados hasta el idioma de los tuits. Bien es cierto que era unidireccional, pues el público no tenía opción de plantear sus propias preguntas, pero la herramienta de la UER funcionó bien y sirvió para dar ritmo. Cualquiera se traga a cinco tíos hablando sin más.

Ya es algo más que lo propuesto por TVE, cuyo hashtag sirvió solo para que la gente se desahogara, en vez de plantear diálogo real. Tal vez a María Casado le habría venido bien para reconducirlo, pero no podía hacerlo porque todo estaba tan pactado que apenas tenía poder de intervención. Al fin y al cabo, eso es lo que también pretenden en la vida real: que el votante medio piense que su voto no va a cambiar nada. Craso error.

En 2008 todos nos alegramos de que hubiese un debate entre candidatos electorales, después de quince años de intransigencia entre ambas partes. Ya es hora de que éstos evolucionen. TVE se ha quedado estancada.

Anuncios

Un comentario en “En España no saben (o no quieren) hacer debates por televisión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s