Españoles por el mundo: La Roja

Desde que ganó el Mundial, la selección española se ha convertido en los puñeteros Harlem Globetrotters. Más por los kilómetros que se ha chupado que por su juego, con notables carencias. Si bien cualquier combinado campeón trataría de jugar contra los mejores del mundo para regocijo de su gente y mantener su buen nivel, el amor de la Federación Española por arramplar pasta prevalece. Y muchos compromisos internacionales de “La Roja” se han convertido en algo más parecido a esos infames amistosos de las selecciones autonómicas que a un partido de verdad.

Todos quieren ver a España. Hay mucha gente dispuesta a pagar chorrocientos euros por noventa minutos, aunque luego confundan a Manolo el del Bombo con Vicente del Bosque. Y esto ha provocado que nuestro país, durante su periodo de “reinado mundial”, haya ido a cada sitio que haría morir de envidia a Willy Fog. A costa de que la planificación deportiva quede en entredicho y se hayan priorizado los intereses económicos y políticos. Sin tener en cuenta los ineludibles torneos oficiales, estos son los sitios más insólitos que la RFEF ha tenido a bien visitar en amistosos por el poder del dinero esos “rincones del mundo que tienen derecho a ver al campeón”, que diría Sergio Ramos.

5. Catar (contra Uruguay)

Fecha: 6 de febrero de 2013

¿Un Mundial a 45 grados? Why not?

Además de visitar rincones en los que Cristo perdió el zapato y los sistemas políticos más sospechosos, la RFEF también firma bolos en ciudades extranjeras donde la tradición futbolística no es relevante, pero tienen el dinero por castigo. Y en el caso de Doha, capital de un estado (Catar) bajo sospecha de soborno para conseguir el Mundial de 2022, está claro que les sobra. Los jeques querían ver a la campeona del mundo y por eso pagaron la friolera de tres millones de euros.

Lo más divertido del tema es que Catar no tiene una selección lo bastante potente como para justificar el enfrentamiento. De hecho, hablamos de un país que se está preparando para 2022 con la captación y posterior nacionalización de talentos africanos, procedentes de naciones más pobres que Carpanta. Por esta razón se buscó un contendiente de altura (Uruguay) y todo el jet lag se vendió “a beneficio de la Asociación de Futbolistas Españoles”. Casillas, Xabi Alonso y Xavi se libraron del palizón de 4.800 kilómetros por lesión.

4. Panamá

Fecha: 14 de noviembre de 2012

Mitos de la liga española.

Si un encuentro en Catar todavía se puede entender por lo recaudado para la AFE, el viaje a Panamá entra dentro de esos compromisos inexplicables de no ser por el poder de Don Dinero, y de los que hay muchos casos. Los panameños tuvieron que pagar nada menos que 2,8 millones de euros por ver a los nuestros en un campo que hasta 1993 tuvo el pintoresco nombre de “Estadio Revolución”. Y el país centroamericano tampoco es que tenga poco nivel, pues mereció meterse en el Mundial de 2014, pero una travesía de más de 8.000 kilómetros es difícil de justificar. Xavi se libró de nuevo, suertudo él.

La cosa fue mucho más turbia porque el partido no estaba organizado por la Federación Panameña, sino por dos empresas privadas que pusieron los cuartos. A pesar de toda la campaña publicitaria, las entradas costaban entre 45 y 1.200 euros en una nación con un salario mensual medio de 350 euros. Algo que explica las gradas vacías: en un aforo de 34.000 espectadores, la asistencia apenas sí superó la mitad. Ese desinterés fue recíproco: el duelo obtuvo un triste 17,9% de share que dejó al España-Panamá como el encuentro de la selección menos visto por TV en los últimos años.

3. Puerto Rico

Fecha: 15 de agosto de 2012

España contra CataluñAH NO
España contra CataluñUY, NO.

Gran verano el de 2012 para nuestro país. Los de Vicente del Bosque consiguieron revalidar la Eurocopa, goleando en la final perfecta a la Italia de Pirlo y Balotelli. Y para celebrarlo, su primer amistoso como campeones continentales fue… en Puerto Rico. Tan solo un mes después de la gesta y en pleno agosto, porque como todo el mundo sabe, el periodo vacacional de los futbolistas es la mejor fecha para irse a la otra punta del mundo. Villar se llevó 2 milloncejos y los convocados, ocho horitas de viaje para jugar a 35 grados y con una humedad del 75%. Casualidades de la vida, Xavi se quedó sin visitar tan maravillosas tierras porque le dieron descanso.

Si Panamá al menos tenía potencial deportivo, lo de Puerto Rico clamaba al cielo. El club más importante del país, Puerto Rico Islanders, pensaba retirarse “temporalmente” de la segunda división estadounidense por problemas económicos. El Comité Olímpico nacional reclamó una partida económica, similar a lo pagado por este partido, que entonces no llegaron a ver. Y para más inri, algunos medios puertorriqueños se enfadaron con los españoles porque no vieron de buen grado chuparse casi 6.500 kilómetros, en plena pretemporada y a pocas semanas del inicio de la Liga.

Mención aparte merece la retransmisión para TV, como recuerda Vertele.

(…) Plano general de juego lejanísimo; imagen permanente temblando, congelada o distorsionada; tomas bailando o desenfocadas, caída de la conexión y fundidos a negro, cortes de sonido intermitente y señal de ambiente disonante, rótulos equivocados, repeticiones que tapaban jugadas de peligro, filtros de luz inexistentes y manchas en pantalla por el reflejo del sol… provocaron hasta la hilaridad de  Juan Carlos Rivero y el técnico Víctor Fernández, narradores del encuentro desde Madrid, que recalcaron que TVE era ajena a todos estos problemas. “Nuestros compañeros de Puerto Rico no están teniendo su mejor día”, decían

Pero, por encima de todas las cosas, el España-Puerto Rico fue una “fiesta” (sic) para estrenar el nuevo estadio Juan Ramón Loubriel. Una antigua cancha de béisbol (verdadero deporte nacional) que tardó años en reconvertirse para la práctica del fútbol, con un coste de siete millones de dólares y decisiones tan inexplicables como su césped, mitad natural y mitad artificial. Apenas se utiliza por la selección nacional y en encuentros de la todopoderosa liga puertorriqueña… ¿Han tirado el dinero? Sí, pero también hay que decir algo a su favor: ya es más rentable que el Estadio Olímpico de Sevilla. ¿Alguien se acuerda de esa mole?

2. Estados Unidos (contra Haití)

Fecha: 11 de junio de 2013

El Coliseum Alfonso Pérez de Miami.

Viajar a Estados Unidos para hacer la preparación del Mundialito de Brasil no es mala idea. Es un país que ha mejorado mucho desde la creación de la Major Soccer League, ya no hace locuras como tirar penaltis desde el centro del campo y su selección se clasifica para todos los Mundiales desde 1994. El problema es que una cosa es irte allí para jugar contra ellos o rivales de entidad y otra muy diferente es batirte el cobre en Miami (y su sofocante calor) contra la todopoderosa Haití.

Este es posiblemente el partido más raro de los reflejados aquí. En un principio se pensó en Guatemala como rival, pero después se cambió a un sparring todavía peor para justificarlo como “encuentro benéfico”. Aunque se destinaría un euro por cada entrada vendida para las víctimas del terremoto que asoló al país en 2010, la asistencia fue tan pobre que los responsables tuvieron que abrir las puertas para que cualquiera pudiera pasar. La Federación Española donó finalmente 36.535 euros, el chocolate del loro si tenemos en cuenta que por jugar esta infame pachanga le pagaron 2,5 millones.

El seleccionado es el mismo que una semana después viajaría a Brasil, por lo que Xavi tuvo que jugar, aunque solo fuera media hora. También lo hizo Casillas como guardameta titular, quizás el mayor aliciente de todos. En aquel momento pensábamos que Del Bosque no tendría la desvergüenza de preferir en el Mundialito a un jugador que llevaba seis meses chupando banquillo frente a un Víctor Valdés en estado de gracia o a Diego López… y por desgracia nos equivocamos.

1. Guinea Ecuatorial

Fecha: 16 de noviembre de 2013

De todos los amistosos de carácter cuestionable, el más reciente (en el momento de escribir esta entrada) es el más vergonzoso de todos. La RFEF buscaba nuevos destinos donde sacar pasta en África, un continente inexplorado para La Roja, y en un principio se pensó en destinos como Gabón o Angola. Sin embargo, no debieron ver los billetes verdes deseados y al final se eligió a Guinea Ecuatorial. Una antigua colonia a 4.500 kilómetros regida por Teodoro Obiang, tirano que llegó al poder en 1979 tras asesinar a un mandatario aún peor, su sanguinario tío Francisco Macías Nguema.

Viajar a un régimen antidemocrático no está muy bien visto por la comunidad internacional. Incluso los propios futbolistas se negaron a fotografiarse con el dictador de turno. Sin embargo, lo más escandaloso es que no se conocen las cifras que recibió la RFEF por este “Rumble in the Jungle” balompédico. Parece bastante claro que el “oro negro” ha jugado el papel mediador en semejante entendimiento. Echemos un vistazo a Eurosport:

Tercera explotadora de petróleo de África y con buenas exportaciones de gas, Guinea Ecuatorial es el país más rico de África y la renta per cápita se asemeja a países europeos como Portugal o Grecia, aunque en la realidad el reparto es mucho más desigual.

Y de este modo, un país sin liga nacional (la isla y la zona continental tienen sus propios torneos) ha convencido a la campeona del mundo para ir a Malabo. Dando lugar a situaciones tan curiosas como ver a Bodipo en competición internacional o a que los habitantes confundieran a Manolo el del Bombo con Vicente del Bosque. En la absoluta no les hace tanta gracia.

Por si alguno se lo pregunta, Xavi tampoco fue convocado a este amistoso.

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